jueves, 21 de febrero de 2013

Porque aún siento dentro de mi pecho todos los latidos de tu corazón... 

Parece que me acostumbré a caminar sobre restos que aún no han cicatrizado. Que no me canso de decirme “quiero que se quede”, cuando tantas veces te has marchado sin decir ni siquiera adiós. Ordenaré poco a poco mis ideas, pero creo que siempre se me olvida echarte el cerrojo...

martes, 19 de febrero de 2013

Yo elegí...



Yo elegí quererte y todas las consecuencias que eso conllevaba. Elegí que tú fueses la persona que llenase mis días, elegí que tu olor era el que mejor le venía a mis sábanas, yo elegí que me comieras a besos, elegí también tu voz... Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras, elegí que no quería otros abrazos, que no quería otras manos que me tocaran, elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes.

Elegí que tú fueras mi locura y que tú, precisamente tú, fueras el que me calmara cuando tenía uno de mis ataques, elegí llenar el silencio con nuestra risa. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia, la incertidumbre, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a sus palabras, al corte de tu voz sonando dentro de mi cabeza, como la siento ahora mismo aquí, muy dentro de mí, tan dentro que diría que estás aquí a mi lado... Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella de lo que algún día fue. Elegí que mi mayor hobbie era verte y besarte hasta que a los dos nos dolieran los labios... Elegí darte todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de ti, elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo. Elegí darte todas mis oportunidades y perderme por mi estupidez las tuyas, elegí quedarme con tus manías, tus defectos y tus caricias. Elegí perdernos en cualquier lugar del mundo, y aun tengo ganas de perderme contigo debajo de cualquier edredón…
Elegí también tu respiración en mi oreja derecha y en la izquierda, y en cualquier zona de mi cuerpo, elegí ir lento, y sentir la pasión a gran escala, elegí estremecerme con tus caricias, elegí no ponernos límite. Elegí el sabor agridulce de las discusiones que acababan en abrazo, elegí encontrarte en lugares donde nunca estaría, elegí seguir queriéndote aún cuando ya no estabas, y a día de hoy sigo haciendo lo mismo... porque yo elegí arriesgar y jugármela por ti.
Y sinceramente, lo elegí...
Y no me arrepiento de nada.


Yo.

Me gusta dormir, mucho.
Y soñar, aún más.
Sería incapaz de vivir sin eso.

Escribir me relaja, me distrae, me hace olvidar... es una fuente de desahogo y adoro eso.
Me gusta escribir sobre lo que pienso, lo que siento... escribir historias que se relacionan con todo lo anterior.
Así que eso es, prácticamente, lo que vas a encontrar aquí.

Melancólica, enamorada de mi Peter Pan particular uno que también sé fue, por tanto casi siempre triste y con una visión muy pesimista. Eso es cierto. Pero eso me inspira.