Nos cegamos tanto con algo o con algunas historias que no nos damos
cuenta de que somos nosotros mismos quienes ponemos trampas en nuestro
propio camino. Hay personas que son capaces de pasar página a la
velocidad de la luz, es algo que nunca he conseguido, ni si quiera sé
por donde se empieza, quizás, porque es algo que no acabo de comprender,
aunque si que hay ocasiones en las que me gustaría tener "esa
capacidad".
Cuando formas parte de una historia que para ti, es importante, no ves
mas allá, o no ves el daño que puede llegar a producirte, pero cuando la
cosa no avanza, y pesa más el estancamiento, deberíamos de tener la
suficiente fuerza como para decir basta, hasta aquí el punto y final.
Enfrentarnos a lo que pueda venir, pero pensando en qué es lo mejor para
nosotros.
Ahora mismo me gustaría tener ese valor, alejarme por mi misma, dejar de
tirarme piedras contra mi propio tejado y abrirme paso a otras
oportunidades, sensaciones, momentos o instantes a los que yo misma me
he puesto freno, por mantener viva la esperanza en algo que
evidentemente ya no existe.
"Dejarse llevar suena tan bien..."