Con tranquilidad, sin prisa.
Sin ponerme a pensar en lo que podría haber hecho, en lo que realmente hice, en lo que es.
Sin darle vueltas a todo lo que ha ocurrido, a lo que ocurre, o a lo que no lo ha hecho todavía.
Sin ilusiones, sin acerlar, sin tapar viejas heridas; que cicatrizan al sol, para que dejen marca, me recuerden mi error y me hagan aprender de él.
Sin pensar en la gente que viene, que se va, sobre todo sin pensar en la gente que se fue, con la que dejas de hablar.
Miradas que dicen todo, palabras que no dicen nada.
Silencios que duelen y canciones cargadas de esperanza.
Ganas de un día, de aferrarse al soplo de aire freso, de risas, que ofreces.
Ganas de un día, aunque en ese día aún falte un corazón; aunque puede haber otro que llene un poco el vacío.
Oscuro en la ventana, la noche se ve trise;mi ánimo también. Pero en fin, sigamos adelante.
Haciendo que la gente se pregunte porque aún sigues sonriendo.
Peter Pan prefirió su vida en Nunca Jamás que su vida al lado de Wendy. La abandonó y volvió con Campanilla, que era la personificación de la diversión. Wendy,que quería a Peter sobre todas las cosas,sufrió mucho. Pero,con el tiempo,siguió con su vida y aprendió a sobrevivir sin él. Eso sí, cada noche, desde que Peter la abandonó, ella se asoma a la ventana y mira a las estrellas esperando que estas guien a Peter de nuevo hasta sus brazos. La esperanza es lo último que se pierde.
