Ayer antes de dormir pensé en ti. Nada extraño, todos los días pienso en
ti. Pero lo de anoche fue diferente. Pensé en ti como esa vía de escape
capaz de calmar mis miedos, mi angustia... Pensé en la capacidad de
tranquilizarme que me transmitía tu mirada, o la sensación de calma
absoluta cuando decidías apoyar tu cabeza en mis piernas, sentados en el coche, mientras yo acariciaba tu pelo.
Eché de menos cosas que
nunca han pasado. Como un abrazo tuyo, un te necesito. Eché de menos una
señal, por mínima que fuese, que me hiciese replantearme ciertas cosas.
Dar un paso en otra dirección, dar marcha atrás en el camino que ya he empezado a recorrer, pero no hay un mínimo atisbo de que esta
sensación sea compartida, así que seguiré dejándolo estar.
Me niego a dar pasos
en falso una vez más, aunque por mi cabeza se haya pasado el hacerlo.
Ahora tengo que ser fuerte, una vez más, estés o no estés, todo va a seguir su
camino, y ya no estoy sola y esa compañía empieza a llenar tu vacío.
Peter Pan prefirió su vida en Nunca Jamás que su vida al lado de Wendy. La abandonó y volvió con Campanilla, que era la personificación de la diversión. Wendy,que quería a Peter sobre todas las cosas,sufrió mucho. Pero,con el tiempo,siguió con su vida y aprendió a sobrevivir sin él. Eso sí, cada noche, desde que Peter la abandonó, ella se asoma a la ventana y mira a las estrellas esperando que estas guien a Peter de nuevo hasta sus brazos. La esperanza es lo último que se pierde.
