Peter Pan prefirió su vida en Nunca Jamás que su vida al lado de Wendy. La abandonó y volvió con Campanilla, que era la personificación de la diversión. Wendy,que quería a Peter sobre todas las cosas,sufrió mucho. Pero,con el tiempo,siguió con su vida y aprendió a sobrevivir sin él. Eso sí, cada noche, desde que Peter la abandonó, ella se asoma a la ventana y mira a las estrellas esperando que estas guien a Peter de nuevo hasta sus brazos. La esperanza es lo último que se pierde.
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sábado, 8 de julio de 2017
Dreams.
Un extraño sueño me despertó esta mañana.
Caminábamos por un estrecho sendero, parecía muy estrecho, íbamos juntos pero no nos tocábamos, simplemente caminábamos uno al lado del otro. De repente tus ojos comenzaban a llorar, yo te miraba pero no podía preguntarte nada, es como si ya supiera lo que sucedía y simplemente... te acompañaba. Anduvimos un buen trecho de este angosto camino que no parecía llevarnos a ninguna parte. De pronto te paraste, fue tan brusco tu gesto que yo me paré de inmediato asustada. Miraste hacia un lado y dedicándome una sonrisa giraste tus pasos y te encaminaste hacia un precipicio. Yo, sorprendida, buscaba la forma de decirte algo, pero nada podía expresar, no podía hablarte, tampoco podía moverme de donde me había parado, algo me impedía emitir palabras, te las decía por dentro pero ningún sonido de mi boca podía salir. Tú seguiste caminando de espaldas a mis gestos, no podías ver ni mis ojos suplicantes ni mis manos que buscaban imperiosas alcanzarte para retenerte, tú solamente seguías caminando. En un punto ya muy distante, te detuviste; yo no quería mirar, no quería entender. Tú, con decisión te encaminaste al precipicio, cerré los ojos y esperé, imaginando que oiría un grito desgarrador, alguien cayendo a un vacío, un grito desgarrador que probablemente me desgarrara el alma... algo que no podía evitar de ninguna forma. Pero nada escuché. Pasaron unos segundos y nada escuchaba... pasado un tiempo más con lentitud fui abriendo los ojos y...
allí ¡estabas tú! ¡Delante de mí!, en una de tus manos llevabas... una bella flor de color rojo y puntas de hojas verdes, era una flor pequeña y estiraste tu mano como un signo claro de querer dármela. Yo recogí la flor pero no toqué tu mano, simplemente sostuve por el tallo la belleza que me entregabas. Suspiré y entonces me salieron estas palabras: Qué susto me has dado... creí que... no vuelvas a hacerlo por favor, creí que... ¡creí que te perdía para siempre! Pero tú, simplemente sonreíste y me preguntaste ¿me das la mano?
Pero entonces, al tiempo de escuchar tu voz y ver tu mano extendida hacia la mía sentí un sudor frío, mis palabras de nuevo se enquistaban en la garganta, nada podía decirte, mi mano se había quedado como petrificada, una lágrima me rodó por la mejilla ante la desesperación de no poder contestarte, de no poder moverme. Nada pude decirte pero no sabía por qué me quedaba tan paralizada. Quería hablarte, extenderte mi mano pero no podía. Tú me mirabas con extrañeza, como si no comprendieras porqué yo no te contestaba, porque no hacía ningún gesto.
Nos miramos unos segundos más y tú sin mediar más palabra estiraste tu mano pero simplemente para recoger de mi mano aquella flor. Yo miré mi mano, miré la ausencia que me habías dejado de aquella flor y sentí un vacío muy grande, fue algo extraño. Tú me miraste con tristeza, una tristeza en tus ojos me traspasó como si estuviera viendo los ojos de tu alma, me traspasó una pena que no podría describir...
Fue entonces cuando te fuiste, esa ausencia me despertó esta mañana.
Volví a adormilarme e imaginé, otro final. Donde no podías vivir sin mí, donde dos palabras tuyas lograrían que mi alma saliera de mi cuerpo y corriese a reunirse contigo sin importar ya ninguna tristeza terrenal
¿me sigues queriendo?
Desperté sin saber esa respuesta, sudaba, mi corazón iba a mil... me incorporé en la cama, sin saber muy bien porqué, sonreí, triste, como si realmente entendiera algo, como si realmente supiera algo; y de mis labios surgió esa pregunta sin ninguna respuesta: "¿me sigues queriendo?"
----------------
A veces mi subconsciente busca un imposible, recuerda como avanzabas, lanzándote por ese precipicio y dejándome allí, pero entonces decides quedarte, decides no marcharte, me lo ofreces todo y yo no supe comportarme. Lo recoges, te vas, y ya nada puedo hacer yo. Intento lograr a través de unos cuentos o incluso de mis propios sueños superar un pasado, mirar el presente, sentirme a gusto solo con el día a día, pero a veces sólo soy unas manos que no saben alcanzarte... y me viene a la cabeza una simple flor que una vez regalaste con amor y la eterna pregunta de si todavía sientes amor.
¿Me sigues queriendo?
domingo, 23 de marzo de 2014
Palabras para otra persona.
Con tranquilidad, sin prisa.
Sin ponerme a pensar en lo que podría haber hecho, en lo que realmente hice, en lo que es.
Sin darle vueltas a todo lo que ha ocurrido, a lo que ocurre, o a lo que no lo ha hecho todavía.
Sin ilusiones, sin acerlar, sin tapar viejas heridas; que cicatrizan al sol, para que dejen marca, me recuerden mi error y me hagan aprender de él.
Sin pensar en la gente que viene, que se va, sobre todo sin pensar en la gente que se fue, con la que dejas de hablar.
Miradas que dicen todo, palabras que no dicen nada.
Silencios que duelen y canciones cargadas de esperanza.
Ganas de un día, de aferrarse al soplo de aire freso, de risas, que ofreces.
Ganas de un día, aunque en ese día aún falte un corazón; aunque puede haber otro que llene un poco el vacío.
Oscuro en la ventana, la noche se ve trise;mi ánimo también. Pero en fin, sigamos adelante.
Haciendo que la gente se pregunte porque aún sigues sonriendo.
Sin ponerme a pensar en lo que podría haber hecho, en lo que realmente hice, en lo que es.
Sin darle vueltas a todo lo que ha ocurrido, a lo que ocurre, o a lo que no lo ha hecho todavía.
Sin ilusiones, sin acerlar, sin tapar viejas heridas; que cicatrizan al sol, para que dejen marca, me recuerden mi error y me hagan aprender de él.
Sin pensar en la gente que viene, que se va, sobre todo sin pensar en la gente que se fue, con la que dejas de hablar.
Miradas que dicen todo, palabras que no dicen nada.
Silencios que duelen y canciones cargadas de esperanza.
Ganas de un día, de aferrarse al soplo de aire freso, de risas, que ofreces.
Ganas de un día, aunque en ese día aún falte un corazón; aunque puede haber otro que llene un poco el vacío.
Oscuro en la ventana, la noche se ve trise;mi ánimo también. Pero en fin, sigamos adelante.
Haciendo que la gente se pregunte porque aún sigues sonriendo.
martes, 4 de marzo de 2014
La regla.
Una chica jamás olvida al primer chico que le gustó... Aunque las cosas no acaben del todo bien.
Pero siempre hay alguien que te ofrece unas palabras sabias, una ayuda, un consuelo.
"Cariño, ¿sabes porque ese chico te ha dicho esas cosas tan feas? ¡Porque le gustas!"
Y ahí está. Ahí comienza el problema.
Nos convencen... No... Nos programan, nos hacen creer que si un tío actua como un capullo es porque le gustas.
"¿Sabes cuál es el problema? le gustas demasiado, eres muy guapa, muy lista y muy interesante y le da miedo, es mucho para él"
"¡No te ha invitado a salir porque le asusta tu madurez emocional!"
"No te invita a salir porque le intimida tu éxito profesional"
"Créeme, te trata así porque ese hombre acaba de salir de una relación seria"
"Créeme, lo hace porque ese hombre nunca ha tenido una relación seria"
" Está loco por tí, seguro que no te llama porque perdió tú número"
¿¿Por qué nos decimos estas cosas unas a otras??
Puede que sea porque es demasiado duro y nos da miedo aceptar, asumir la evidencia que tenemos delante de nuestras propias narices.
Y sino te llama tu piensas: "Bueno a lo mejor lo ha hecho y no he recibido el mensaje, o quizá perdió mi número, o ahora está de viaje, o le atropeyó un taxi, o ha muerto su abuela..."
Y te dicen: "Si, puede ser"
Cuando deberian decirte: "O no te ha llamado porque no está interesado en tí"
Y entonces te cuentan anécdotas que les han pasado a otras mujeres y coiciden perfectamente con tu situación: "Mi amiga tal conoció a un chico que no la llamó y al cabo de un año se lo encontró, quedaron y ahora están felizmente casados"
"Mi amiga tal estuvo ocho años con su novio, y él no quería casarse, ella le dejó, y él al cabo de un mes apareció con un anillo"
"Pues yo conozco a una chica que su novio la dejó y al cabo de dos años volvió a por ella porque se dió cuenta que ella era la mujer de su vida"
"Una amiga mia se enamoró de un hombre casado y él se divorció de la mujer con la que llevaba 15 años y se casó con ella"
¡¡SON EXCEPCIONES!!
Raras, muy raras excepciones.
La regla suele ser que sino te llama no quiere nada contigo, que si no te pide matrimonio en ocho años no está seguro de casarse contigo, que si tu novio te deja es porque no te quiere y no volverá porque encontrará a otra, y que si él no va a dejar a la mujer y mucho menos va a casarse contigo.
Y tú, no eres la excepción a la regla.
Cuando me pasó a mi todas me contaban anécdotas de que todo podía mejorar porque una conocida salió un con chico igual y acabó feliz para siempre. Pero esa es la excepción, nosotras somos la regla.
Yo soy la regla.
Cuando un hombre te trata como si no le importaras, es que realmente no le importas.
Pero bueno, las mujeres, al menos yo, somo así.
Creemos en el destino, en las señales, en las percepciones, en los tirones en la barriga cuando creemos en algo. Y puede que nos inventemos todas estas historias, cogemos las cosas que hace un chico, diseccionamos cada gesto, cada palabra , hasta el mínimo detalle y lo deformamos hasta que es algo diferente. Puede que nos entreguemos demasiado. Puede que sea absurdo.
Pero prefiero ser así, porque eso significa que me importa, puede ser que yo no valga para esos rollos de un día, de usar y tirar, y vale que así no me harian daño, ni haría tanto el ridículo pero así no se gana nada, así jamás te enamorarás de alguien y estarás sólo.
Así que prefiero ser así, una chica con esperanzas, porque a las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca salgas con chicos sin futuro. Nunca le beses hasta la tercera cita. Y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, hace que esperemos ese increible giro de 180º: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no. Entre los que se van a quedar y se van a ir.
Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú, sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz sólo consiste en seguir. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste la esperanza.
Algo de "Que les pasa a los hombres"
Pero siempre hay alguien que te ofrece unas palabras sabias, una ayuda, un consuelo.
"Cariño, ¿sabes porque ese chico te ha dicho esas cosas tan feas? ¡Porque le gustas!"
Y ahí está. Ahí comienza el problema.
Nos convencen... No... Nos programan, nos hacen creer que si un tío actua como un capullo es porque le gustas.
"¿Sabes cuál es el problema? le gustas demasiado, eres muy guapa, muy lista y muy interesante y le da miedo, es mucho para él"
"¡No te ha invitado a salir porque le asusta tu madurez emocional!"
"No te invita a salir porque le intimida tu éxito profesional"
"Créeme, te trata así porque ese hombre acaba de salir de una relación seria"
"Créeme, lo hace porque ese hombre nunca ha tenido una relación seria"
" Está loco por tí, seguro que no te llama porque perdió tú número"
¿¿Por qué nos decimos estas cosas unas a otras??
Puede que sea porque es demasiado duro y nos da miedo aceptar, asumir la evidencia que tenemos delante de nuestras propias narices.
Y sino te llama tu piensas: "Bueno a lo mejor lo ha hecho y no he recibido el mensaje, o quizá perdió mi número, o ahora está de viaje, o le atropeyó un taxi, o ha muerto su abuela..."
Y te dicen: "Si, puede ser"
Cuando deberian decirte: "O no te ha llamado porque no está interesado en tí"
Y entonces te cuentan anécdotas que les han pasado a otras mujeres y coiciden perfectamente con tu situación: "Mi amiga tal conoció a un chico que no la llamó y al cabo de un año se lo encontró, quedaron y ahora están felizmente casados"
"Mi amiga tal estuvo ocho años con su novio, y él no quería casarse, ella le dejó, y él al cabo de un mes apareció con un anillo"
"Pues yo conozco a una chica que su novio la dejó y al cabo de dos años volvió a por ella porque se dió cuenta que ella era la mujer de su vida"
"Una amiga mia se enamoró de un hombre casado y él se divorció de la mujer con la que llevaba 15 años y se casó con ella"
¡¡SON EXCEPCIONES!!
Raras, muy raras excepciones.
La regla suele ser que sino te llama no quiere nada contigo, que si no te pide matrimonio en ocho años no está seguro de casarse contigo, que si tu novio te deja es porque no te quiere y no volverá porque encontrará a otra, y que si él no va a dejar a la mujer y mucho menos va a casarse contigo.Y tú, no eres la excepción a la regla.
Cuando me pasó a mi todas me contaban anécdotas de que todo podía mejorar porque una conocida salió un con chico igual y acabó feliz para siempre. Pero esa es la excepción, nosotras somos la regla.
Yo soy la regla.
Cuando un hombre te trata como si no le importaras, es que realmente no le importas.
Pero bueno, las mujeres, al menos yo, somo así.
Creemos en el destino, en las señales, en las percepciones, en los tirones en la barriga cuando creemos en algo. Y puede que nos inventemos todas estas historias, cogemos las cosas que hace un chico, diseccionamos cada gesto, cada palabra , hasta el mínimo detalle y lo deformamos hasta que es algo diferente. Puede que nos entreguemos demasiado. Puede que sea absurdo.
Pero prefiero ser así, porque eso significa que me importa, puede ser que yo no valga para esos rollos de un día, de usar y tirar, y vale que así no me harian daño, ni haría tanto el ridículo pero así no se gana nada, así jamás te enamorarás de alguien y estarás sólo.
Así que prefiero ser así, una chica con esperanzas, porque a las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca salgas con chicos sin futuro. Nunca le beses hasta la tercera cita. Y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, hace que esperemos ese increible giro de 180º: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no. Entre los que se van a quedar y se van a ir.
Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú, sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz sólo consiste en seguir. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste la esperanza.
Algo de "Que les pasa a los hombres"
domingo, 8 de diciembre de 2013
Fears.
Últimamente le he estado dando vueltas a un asunto. Y con últimamente me refiero a todo este último año. Y más ahora que se acercan las fiestas.
Nadie quiere acabar solo, o al menos es la sensación que me da. Y no, yo tampoco quiero acabar sola.
Es lo que más miedo me da en esta vida. Creo que es porque todas las mujeres de mi familia acaban solas. Y no quiero ser como ellas. Siempre me han dicho que así es como acabaré, que no existe hombre sobre la faz de la tierra que me pueda soportar mucho tiempo. Y en fin, parece que es verdad. Aún así, con mi edad sigo pensando que me quedan unos ocho años para encontrar a alguien, tener una familia, y no quedarme sola.
Sin embargo, para ello hay que tener una relación, cultivarla durante una serie de años y yo no sé todavía si estoy dispuesta a sacrificarlos por alguien. Además de que me da pereza, si me da pereza empezar una relación.
Una vez, como bien sabéis ya, conocí a alguien, empezamos una relación y por primera vez en mi vida, sentí que era él, todo lo que yo buscaba. Me enamoré, y estaba convencida que, con nuestras cosas buenas, y con nuestas cosas malas, podríamos estar toda la vida juntos, era la persona con la que me imaginaba teniendo un futuro. Tener plena confianza en una persona, conocer todo de él, sentirte llena a su lado.
Mágico.
Lo que pasa, es que esa magia, o la sienten los dos o no vale para nada. Eso de que el amor todo lo puede y que es eterno... es infinto hasta que, al menos una de las partes, decide que se acabó, y aunque no os lo creais, si eso pasa, ya no hay nada que hacer.
El caso, que ya empiezo a enrollarme, es que resultó que me equivoqué, que no era la persona que estaría en mi futuro, y que he de seguir... ¿buscando?, pero el pensar en volver a dar tanto de mi a alguien, no sólo me da miedo; el hecho de tener que empezar de cero con alguien, discutir cosas que se discuten al comienzo de una relación, tener conversaciones que se tienen cuando estas conociendo a alguien, averiguar sus gustos, conocer sus miedos... me da pereza.

Y una parte de mi ve que se le acaba el tiempo, que le mes que viene hago 22 años y que si a los 30 no he encontrado a alguien, nunca lo haré; pero otra piensa, soy joven, tengo mil cosas que hacer que puede que estando con alguien no las hiciera. Y el caso es que no sé si por "no perderme posibles cosas" me estoy perdiendo lo que de verdad importa. No lo sé.
Como todas las navidades tengo mucho tiempo libre para pensar. Y como soy una persona que piensa y piensa hasta que le duele la cabeza o entra en un estado retroalimentado de angustia , pues eso, divago.
A veces me gustaría tener un botoncito de ON/OFF para poder apagar mi mente un rato. Por aquello de que es torturarse a uno mismo sin motivo. Esa canción que nos recuerda a esa persona, "botón OFF" y la nostalgia se va. Ese olor que nos recuerda a ese momento, esa fecha, esa sonrisa, ese abrazo, ese beso, ese "Te quiero" ... OFF y se acabó.
Una vida con la mínima autoproducción de daño. Quizás sería insulsa pero al menos no dolería tanto.
A pesar de todo, las cosas van mejorando, sentimentalmente hablando. Estoy mejor, lo siento. Tengo viajes planeados, tengo cosas que hacer y tengo algún que otro objetivo a largo plazo que espero que cuaje.
Cada día echo un poco menos de menos, y tacho de falsos los que antes me parecieron momentos mágicos.
Es momento de nadar todo lo llorado, hasta llegar a tierra firme. Y cada día queda menos.
Nadie quiere acabar solo, o al menos es la sensación que me da. Y no, yo tampoco quiero acabar sola.
Es lo que más miedo me da en esta vida. Creo que es porque todas las mujeres de mi familia acaban solas. Y no quiero ser como ellas. Siempre me han dicho que así es como acabaré, que no existe hombre sobre la faz de la tierra que me pueda soportar mucho tiempo. Y en fin, parece que es verdad. Aún así, con mi edad sigo pensando que me quedan unos ocho años para encontrar a alguien, tener una familia, y no quedarme sola.
Sin embargo, para ello hay que tener una relación, cultivarla durante una serie de años y yo no sé todavía si estoy dispuesta a sacrificarlos por alguien. Además de que me da pereza, si me da pereza empezar una relación.
Una vez, como bien sabéis ya, conocí a alguien, empezamos una relación y por primera vez en mi vida, sentí que era él, todo lo que yo buscaba. Me enamoré, y estaba convencida que, con nuestras cosas buenas, y con nuestas cosas malas, podríamos estar toda la vida juntos, era la persona con la que me imaginaba teniendo un futuro. Tener plena confianza en una persona, conocer todo de él, sentirte llena a su lado.
Mágico.
Lo que pasa, es que esa magia, o la sienten los dos o no vale para nada. Eso de que el amor todo lo puede y que es eterno... es infinto hasta que, al menos una de las partes, decide que se acabó, y aunque no os lo creais, si eso pasa, ya no hay nada que hacer.
El caso, que ya empiezo a enrollarme, es que resultó que me equivoqué, que no era la persona que estaría en mi futuro, y que he de seguir... ¿buscando?, pero el pensar en volver a dar tanto de mi a alguien, no sólo me da miedo; el hecho de tener que empezar de cero con alguien, discutir cosas que se discuten al comienzo de una relación, tener conversaciones que se tienen cuando estas conociendo a alguien, averiguar sus gustos, conocer sus miedos... me da pereza.

Y una parte de mi ve que se le acaba el tiempo, que le mes que viene hago 22 años y que si a los 30 no he encontrado a alguien, nunca lo haré; pero otra piensa, soy joven, tengo mil cosas que hacer que puede que estando con alguien no las hiciera. Y el caso es que no sé si por "no perderme posibles cosas" me estoy perdiendo lo que de verdad importa. No lo sé.
Como todas las navidades tengo mucho tiempo libre para pensar. Y como soy una persona que piensa y piensa hasta que le duele la cabeza o entra en un estado retroalimentado de angustia , pues eso, divago.
A veces me gustaría tener un botoncito de ON/OFF para poder apagar mi mente un rato. Por aquello de que es torturarse a uno mismo sin motivo. Esa canción que nos recuerda a esa persona, "botón OFF" y la nostalgia se va. Ese olor que nos recuerda a ese momento, esa fecha, esa sonrisa, ese abrazo, ese beso, ese "Te quiero" ... OFF y se acabó.
Una vida con la mínima autoproducción de daño. Quizás sería insulsa pero al menos no dolería tanto.
A pesar de todo, las cosas van mejorando, sentimentalmente hablando. Estoy mejor, lo siento. Tengo viajes planeados, tengo cosas que hacer y tengo algún que otro objetivo a largo plazo que espero que cuaje.
Cada día echo un poco menos de menos, y tacho de falsos los que antes me parecieron momentos mágicos.
Es momento de nadar todo lo llorado, hasta llegar a tierra firme. Y cada día queda menos.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
(Auto) Destrucción.
Siempre lo mismo. Historias inconexas y tan similares a la vez. Mismos patrones, diferentes protagonistas. Siempre hay algo. Siempre hay alguien.
Entonces aparece. La persona. TU PERSONA.

Si es posterior, crees que no sigue las mismas pautas. Que es un camino de rosas hasta que te clava sus espinas.
Y sin embargo por muchas heridas que cause, por mucho dolor que
provoque, jamás perderá su lugar del pedestal.
Y si llega después, poco o nada importa el camino que hayan limpiado
antes el resto. No cuentan las horas, tampoco los gestos. Ni si quiera
las veces, las personas que hayan curado tus cicatrices. Sus cicatrices. Llega y se encuentra un camino
libre, llano y limpio. Siempre lo mismo.
Nunca es suficiente. Nunca se dice nunca más. Siempre hay alguien que hace/merece menos y a quién se valora más. Y nadie sabe como cambiar eso.
sábado, 12 de octubre de 2013
Ha vuelto a suceder.
Ayer antes de dormir pensé en ti. Nada extraño, todos los días pienso en
ti. Pero lo de anoche fue diferente. Pensé en ti como esa vía de escape
capaz de calmar mis miedos, mi angustia... Pensé en la capacidad de
tranquilizarme que me transmitía tu mirada, o la sensación de calma
absoluta cuando decidías apoyar tu cabeza en mis piernas, sentados en el coche, mientras yo acariciaba tu pelo.
Eché de menos cosas que nunca han pasado. Como un abrazo tuyo, un te necesito. Eché de menos una señal, por mínima que fuese, que me hiciese replantearme ciertas cosas. Dar un paso en otra dirección, dar marcha atrás en el camino que ya he empezado a recorrer, pero no hay un mínimo atisbo de que esta sensación sea compartida, así que seguiré dejándolo estar.
Me niego a dar pasos en falso una vez más, aunque por mi cabeza se haya pasado el hacerlo.
Ahora tengo que ser fuerte, una vez más, estés o no estés, todo va a seguir su camino, y ya no estoy sola y esa compañía empieza a llenar tu vacío.
Eché de menos cosas que nunca han pasado. Como un abrazo tuyo, un te necesito. Eché de menos una señal, por mínima que fuese, que me hiciese replantearme ciertas cosas. Dar un paso en otra dirección, dar marcha atrás en el camino que ya he empezado a recorrer, pero no hay un mínimo atisbo de que esta sensación sea compartida, así que seguiré dejándolo estar.
Me niego a dar pasos en falso una vez más, aunque por mi cabeza se haya pasado el hacerlo.
Ahora tengo que ser fuerte, una vez más, estés o no estés, todo va a seguir su camino, y ya no estoy sola y esa compañía empieza a llenar tu vacío.
miércoles, 9 de octubre de 2013
A duras penas...
Me quedé sentada en aquel sitio con tantos recuerdos, buenos y malos, viendo como se alejaba buscando su coche, viendo como se iba para siempre, y comencé a llorar. De nuevo.Le odiaba, le odiaba con toda mi alma, y le quería, le quería con toda mi alma, y me odiaba a mí misma por quererle. Y por saber que siempre le querría.
viernes, 4 de octubre de 2013
Ruinas.
Todo se
acaba. Tarde o temprano. Aunque no lo quieras aceptar, y entonces, llegan los cambios, y con ellos las nubes. Esas grises, cargadas de lluvia. Y por mucho que
queramos soplarlas y dejar paso libre al Sol, este no va a salir cuando
nosotros queramos.
Se
vuelve todo cuesta arriba, y cuando intentas algo una, dos, tres y hasta
cuatro veces y no obtienes los resultados que esperabas, te deprimes, te encierras y te planteas intentarlo una quinta vez o quizás afrontar que puede que ya sea
el momento de dejarlo ir, de no intentarlo nunca más.
Tengo
claro lo que quiero, pero mucho más aún lo que no quiero. Creo que ya dí todo lo
que pude y más durante mucho tiempo, a alguien que no lo quería. No quiero recibir lo mismo, no quiero tanto, pero sí un mínimo.
Es lo justo para reconstruir las ruinas en las que el pasado convirtió
mi vida.
Es ahora de olvidar ese amor abrasivo, ese amor intenso que te ciega, por el que lo harías y darías todo; es mejor buscar un amor sencillo, fácil, que, aunque no te llene tanto, te dé estabilidad y paz.
Y que, aunque no haga que el Sol reaparezca, se lleve esas nubes grises de tormenta.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Move on.
Nos cegamos tanto con algo o con algunas historias que no nos damos
cuenta de que somos nosotros mismos quienes ponemos trampas en nuestro
propio camino. Hay personas que son capaces de pasar página a la
velocidad de la luz, es algo que nunca he conseguido, ni si quiera sé
por donde se empieza, quizás, porque es algo que no acabo de comprender,
aunque si que hay ocasiones en las que me gustaría tener "esa
capacidad".
Cuando formas parte de una historia que para ti, es importante, no ves
mas allá, o no ves el daño que puede llegar a producirte, pero cuando la
cosa no avanza, y pesa más el estancamiento, deberíamos de tener la
suficiente fuerza como para decir basta, hasta aquí el punto y final.
Enfrentarnos a lo que pueda venir, pero pensando en qué es lo mejor para
nosotros.
Ahora mismo me gustaría tener ese valor, alejarme por mi misma, dejar de
tirarme piedras contra mi propio tejado y abrirme paso a otras
oportunidades, sensaciones, momentos o instantes a los que yo misma me
he puesto freno, por mantener viva la esperanza en algo que
evidentemente ya no existe.
"Dejarse llevar suena tan bien..."
sábado, 28 de septiembre de 2013
Soltando pesos...
Hay días en los que mi cabeza se vuelve loca y piensa más de lo que
debe. Y me agota. Aparte del agotamiento físico, se une el mental. Y sí,
estoy completamente segura de que voy por el camino correcto, ese de seguir adelante dejándote atrás, pero en ocasiones todo se da la vuelta y por
alguna extraña razón busco tu refugio.
Sé que escribo para el vacío, para la soledad o cómo quieras decirlo
porque no me importa que, ni siquiera, te pares por aquí unos segundos y
prestes atención a los pequeños lapsus de mi estúpida idea de echarte de
menos.
Simplemente es una forma de soltar un peso que hace todo un poco más oscuro...
Historias sobre días lluviosos, sobre nuevos momentos felices.
Ella conoció a alguien. Él le hacía reir y eso era más
que suficiente.
Él tenía dudas, celos e inseguridades y una tarde, lleno de rabia le preguntó.
-¿Qué pretendes?, ¿recuperarle? ,¿le quieres otra vez contigo?.
Y después de pensarlo seriamente, ella le respondió:
-No, no intento recuperarle.
Él nunca me quiso lo suficiente y no dudó en dejarme.
No te negaré que me costó olvidarle, que durante semanas y meses sufrí el dolor de su ausencia, pero lo logré, y ahora el amor que sentí por él es sólo un lejano recuerdo, ni siquiera quedan las brasas de aquel sentimiento.
Así que no debes preocuparte, a mi ahora sólo me preocupa el presente, donde sólo estas tú.
Él sonrió y la besó, respirando tranquilo otra vez.
Ella cerró el pasado y se dejó besar.
que suficiente.
Él tenía dudas, celos e inseguridades y una tarde, lleno de rabia le preguntó.
-¿Qué pretendes?, ¿recuperarle? ,¿le quieres otra vez contigo?.
Y después de pensarlo seriamente, ella le respondió:
-No, no intento recuperarle.
Él nunca me quiso lo suficiente y no dudó en dejarme.
No te negaré que me costó olvidarle, que durante semanas y meses sufrí el dolor de su ausencia, pero lo logré, y ahora el amor que sentí por él es sólo un lejano recuerdo, ni siquiera quedan las brasas de aquel sentimiento.
Así que no debes preocuparte, a mi ahora sólo me preocupa el presente, donde sólo estas tú.
Él sonrió y la besó, respirando tranquilo otra vez.
Ella cerró el pasado y se dejó besar.
lunes, 10 de junio de 2013
Pasos, fases.
He callado verdades por no hacer daño, he salido de fiesta sin ganas, y he vuelto con los pies destrozados de tanto bailar.
Hay días que dormía sola para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente no te tendría a mi lado.
He pasado por fases, he sido una niñata inmadura e insensible y maduré a base de este gran palo.
He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis esperanzas con el paso del tiempo.
He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y a otros para olvidarlo.
He llorado, he reido, he soñado, he esperado, me he deseperado, me he ahogado, he nadado todas las lagrímas aunque aún no he llegado a tierra firme, he cambiado, y a pesar de eso, sigo sin saber que hacer con lo que tengo dentro, con lo que siento.
Hay días que dormía sola para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente no te tendría a mi lado.He pasado por fases, he sido una niñata inmadura e insensible y maduré a base de este gran palo.
He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis esperanzas con el paso del tiempo.
He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y a otros para olvidarlo.
He llorado, he reido, he soñado, he esperado, me he deseperado, me he ahogado, he nadado todas las lagrímas aunque aún no he llegado a tierra firme, he cambiado, y a pesar de eso, sigo sin saber que hacer con lo que tengo dentro, con lo que siento.
viernes, 22 de marzo de 2013
It's raining.
Espera.
¿Oyes eso? Está lloviendo. Llueve como cada vez que volvías. Llueve y puede que se te mojen los pantalones y sé que odias la sensación que te produce que se te mojen los vaqueros. Llueve como aquel día ¿te acuerdas? Habíamos
olvidado el paraguas y las ganas de decir adiós. El mundo me parecía
tan simple que hasta las gotas de lluvia me hacían feliz. Pero ¿a
quién no le gusta algo tan simple como un ''te quiero'' que no logra, ni quiere, ser callado?
Simple como una verdad que grita sin importar quien la pueda escuchar. Simple como un ''tú y yo''. Simple como un suspiro al verte llegar. Simple como sumar ocho más cuatro y que dé doce.
Simple como una de esas estúpidas canciones que no logras sacarte de la
cabeza. Simple como cumplir en lugar de prometer. Simple como una
mirada. Simple como una sonrisa sin motivo. Simple como una fecha que
recordar; simple como tener alguien a quien amar. Simple como todo
aquello que antes creías imposible. Simple como las tardes en la playa. Simple como amar y ser amado. Simple como saber lo que se quiere. Simple como yo cuando tú estás conmigo. Simple como esa eternidad cuya existencia nunca conseguimos demostrar... Tan simple como decir te quiero y que sea verdad.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Lo que era bueno en mi vida.
Como
abrazar a un peluche. Como ver la alegría de quien se la merece. Como
una mañana en clase dándote el sol en las piernas. Como el primer día de
playa. Como apoyar la cabeza en el hombro de otra persona, o en su pecho, porque tu pecho se hizo a medida para mi cabeza. Como cuando
te duelen las mejillas y la barriga de tanto reírte. Como cuando las
farolas se encienden cuando pasas. Como el olor a perfume. Como cuando
te sonríe una persona que ni si quiera conoces. Como escuchar los
piropos de tu abuela. Como cuando afilas un lápiz y la mina queda
perfecta, sin romperse. Como la última frase de un libro. Como el día
anterior de hacer un viaje. Como el sonido de un beso. Como dormir
cuando hace frío. Como la emoción de un concierto. Como hacer el amor
salvajemente. Como el olor a humedad después de las tormentas. Como
morder un sugus. Como asustar a los pájaros de la calle. Como comer
pipas con tus amigos. Como una llamada que necesitabas. Como el momento
de quitarle el envoltorio a algo nuevo. Como las fundas de pompas. Como
los ojos de un gato. Como las canciones que te ayudan a recuperar tu
situación sentimental. Como una reconciliación. Como llorar con tu
película favorita aunque la hayas visto 100 veces. Como encontrar las
frases de un libro señaladas con un post it. Como un "enhorabuena". Como un gracias.
Como un te quiero o te amo verdadero. Como un te necesito. Como un "te echo de menos".Como las cosas buenas de la vida.Como tú. Como yo. Como nosotros.
jueves, 14 de marzo de 2013
Para siempre.
Y mirando mis heridas comprendí, que seguirían en mi para siempre...Como cada beso...para siempre.
Como cada mirada cómplice, para siempre...
Como cada vez que surcamos juntos por aquellas sábanas, en las que me muero por perderme de nuevo, para siempre...
Como cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, para siempre...
Como tu sonrisa, para siempre...
Como todas las veces que me repito que quiero que seas mi herida, que quiero que estés aquí, conmigo.
Que quiero que seas para siempre.
Pesadillas por tu ausencia.
Sábanas
revueltas. Lágrimas, sombras y recuerdos.
El pasado vuelve, la atrapa, y
la sumerge.
De repente, despierta. Mira por toda la habitación, está asustada.
La ventana sigue abierta, pero todo es oscuridad.
Saca los pies de la cama, se incorpora y va al baño. Está pálida y sudorosa. Tiene un aspecto horrible... Recoge su pelo en una coleta alta, y se apoya en el lavabo. Se lava la cara y regresa a su cuarto.
Son las cuatro y media de la mañana, pero no tiene sueño.
Parece como si hubiera dormido tres días sin pausa.
Sale a la terraza y una ráfaga de viento frío hace que se le erice la piel.
El pasado vuelve, la atrapa, y
la sumerge. De repente, despierta. Mira por toda la habitación, está asustada.
La ventana sigue abierta, pero todo es oscuridad.
Saca los pies de la cama, se incorpora y va al baño. Está pálida y sudorosa. Tiene un aspecto horrible... Recoge su pelo en una coleta alta, y se apoya en el lavabo. Se lava la cara y regresa a su cuarto.
Son las cuatro y media de la mañana, pero no tiene sueño.
Parece como si hubiera dormido tres días sin pausa.
Sale a la terraza y una ráfaga de viento frío hace que se le erice la piel.
"Vive mirando una estrella, siempre en estado de espera"
Y por suerte o por desgracia.
Cuando el amor es amor.
Todo ha pasado, incluso hasta los días,
tu sabías que en el tiempo él por ti no se detendría...
Qué ironía, ¿no? Como decía que te amaba...
Pero el amor cuando es amor, amor, en fin, nunca se acaba.
jueves, 21 de febrero de 2013
Parece que me acostumbré a caminar sobre restos que aún no han cicatrizado. Que no me canso de decirme “quiero que se quede”, cuando tantas veces te has marchado sin decir ni siquiera adiós. Ordenaré poco a poco mis ideas, pero creo que siempre se me olvida echarte el cerrojo...
martes, 19 de febrero de 2013
Yo elegí...
Yo elegí quererte y todas las consecuencias que eso
conllevaba. Elegí que tú fueses la persona que llenase mis días, elegí que tu
olor era el que mejor le venía a mis sábanas, yo elegí que me comieras a
besos, elegí también tu voz... Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí
creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras, elegí que no quería otros
abrazos, que no quería otras manos que me tocaran, elegí nuestro mes del
año y nuestro día del mes.
Elegí que tú fueras mi locura y que tú, precisamente tú, fueras el que me calmara cuando tenía uno de mis ataques, elegí llenar el silencio con nuestra risa. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia, la incertidumbre, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a sus palabras, al corte de tu voz sonando dentro de mi cabeza, como la siento ahora mismo aquí, muy dentro de mí, tan dentro que diría que estás aquí a mi lado... Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella de lo que algún día fue. Elegí que mi mayor hobbie era verte y besarte hasta que a los dos nos dolieran los labios... Elegí darte todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de ti, elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo. Elegí darte todas mis oportunidades y perderme por mi estupidez las tuyas, elegí quedarme con tus manías, tus defectos y tus caricias. Elegí perdernos en cualquier lugar del mundo, y aun tengo ganas de perderme contigo debajo de cualquier edredón…
Elegí también tu respiración en mi oreja derecha y en la izquierda, y en cualquier zona de mi cuerpo, elegí ir lento, y sentir la pasión a gran escala, elegí estremecerme con tus caricias, elegí no ponernos límite. Elegí el sabor agridulce de las discusiones que acababan en abrazo, elegí encontrarte en lugares donde nunca estaría, elegí seguir queriéndote aún cuando ya no estabas, y a día de hoy sigo haciendo lo mismo... porque yo elegí arriesgar y jugármela por ti.
Y sinceramente, lo elegí...
Y no me arrepiento de nada.
Elegí que tú fueras mi locura y que tú, precisamente tú, fueras el que me calmara cuando tenía uno de mis ataques, elegí llenar el silencio con nuestra risa. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia, la incertidumbre, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a sus palabras, al corte de tu voz sonando dentro de mi cabeza, como la siento ahora mismo aquí, muy dentro de mí, tan dentro que diría que estás aquí a mi lado... Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella de lo que algún día fue. Elegí que mi mayor hobbie era verte y besarte hasta que a los dos nos dolieran los labios... Elegí darte todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de ti, elegí ser fuerte y luchar por un solo motivo. Elegí darte todas mis oportunidades y perderme por mi estupidez las tuyas, elegí quedarme con tus manías, tus defectos y tus caricias. Elegí perdernos en cualquier lugar del mundo, y aun tengo ganas de perderme contigo debajo de cualquier edredón…
Elegí también tu respiración en mi oreja derecha y en la izquierda, y en cualquier zona de mi cuerpo, elegí ir lento, y sentir la pasión a gran escala, elegí estremecerme con tus caricias, elegí no ponernos límite. Elegí el sabor agridulce de las discusiones que acababan en abrazo, elegí encontrarte en lugares donde nunca estaría, elegí seguir queriéndote aún cuando ya no estabas, y a día de hoy sigo haciendo lo mismo... porque yo elegí arriesgar y jugármela por ti.
Y sinceramente, lo elegí...
Y no me arrepiento de nada.
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