Con tranquilidad, sin prisa.
Sin ponerme a pensar en lo que podría haber hecho, en lo que realmente hice, en lo que es.
Sin darle vueltas a todo lo que ha ocurrido, a lo que ocurre, o a lo que no lo ha hecho todavía.
Sin ilusiones, sin acerlar, sin tapar viejas heridas; que cicatrizan al sol, para que dejen marca, me recuerden mi error y me hagan aprender de él.
Sin pensar en la gente que viene, que se va, sobre todo sin pensar en la gente que se fue, con la que dejas de hablar.
Miradas que dicen todo, palabras que no dicen nada.
Silencios que duelen y canciones cargadas de esperanza.
Ganas de un día, de aferrarse al soplo de aire freso, de risas, que ofreces.
Ganas de un día, aunque en ese día aún falte un corazón; aunque puede haber otro que llene un poco el vacío.
Oscuro en la ventana, la noche se ve trise;mi ánimo también. Pero en fin, sigamos adelante.
Haciendo que la gente se pregunte porque aún sigues sonriendo.
Peter Pan prefirió su vida en Nunca Jamás que su vida al lado de Wendy. La abandonó y volvió con Campanilla, que era la personificación de la diversión. Wendy,que quería a Peter sobre todas las cosas,sufrió mucho. Pero,con el tiempo,siguió con su vida y aprendió a sobrevivir sin él. Eso sí, cada noche, desde que Peter la abandonó, ella se asoma a la ventana y mira a las estrellas esperando que estas guien a Peter de nuevo hasta sus brazos. La esperanza es lo último que se pierde.
domingo, 23 de marzo de 2014
martes, 4 de marzo de 2014
La regla.
Una chica jamás olvida al primer chico que le gustó... Aunque las cosas no acaben del todo bien.
Pero siempre hay alguien que te ofrece unas palabras sabias, una ayuda, un consuelo.
"Cariño, ¿sabes porque ese chico te ha dicho esas cosas tan feas? ¡Porque le gustas!"
Y ahí está. Ahí comienza el problema.
Nos convencen... No... Nos programan, nos hacen creer que si un tío actua como un capullo es porque le gustas.
"¿Sabes cuál es el problema? le gustas demasiado, eres muy guapa, muy lista y muy interesante y le da miedo, es mucho para él"
"¡No te ha invitado a salir porque le asusta tu madurez emocional!"
"No te invita a salir porque le intimida tu éxito profesional"
"Créeme, te trata así porque ese hombre acaba de salir de una relación seria"
"Créeme, lo hace porque ese hombre nunca ha tenido una relación seria"
" Está loco por tí, seguro que no te llama porque perdió tú número"
¿¿Por qué nos decimos estas cosas unas a otras??
Puede que sea porque es demasiado duro y nos da miedo aceptar, asumir la evidencia que tenemos delante de nuestras propias narices.
Y sino te llama tu piensas: "Bueno a lo mejor lo ha hecho y no he recibido el mensaje, o quizá perdió mi número, o ahora está de viaje, o le atropeyó un taxi, o ha muerto su abuela..."
Y te dicen: "Si, puede ser"
Cuando deberian decirte: "O no te ha llamado porque no está interesado en tí"
Y entonces te cuentan anécdotas que les han pasado a otras mujeres y coiciden perfectamente con tu situación: "Mi amiga tal conoció a un chico que no la llamó y al cabo de un año se lo encontró, quedaron y ahora están felizmente casados"
"Mi amiga tal estuvo ocho años con su novio, y él no quería casarse, ella le dejó, y él al cabo de un mes apareció con un anillo"
"Pues yo conozco a una chica que su novio la dejó y al cabo de dos años volvió a por ella porque se dió cuenta que ella era la mujer de su vida"
"Una amiga mia se enamoró de un hombre casado y él se divorció de la mujer con la que llevaba 15 años y se casó con ella"
¡¡SON EXCEPCIONES!!
Raras, muy raras excepciones.
La regla suele ser que sino te llama no quiere nada contigo, que si no te pide matrimonio en ocho años no está seguro de casarse contigo, que si tu novio te deja es porque no te quiere y no volverá porque encontrará a otra, y que si él no va a dejar a la mujer y mucho menos va a casarse contigo.
Y tú, no eres la excepción a la regla.
Cuando me pasó a mi todas me contaban anécdotas de que todo podía mejorar porque una conocida salió un con chico igual y acabó feliz para siempre. Pero esa es la excepción, nosotras somos la regla.
Yo soy la regla.
Cuando un hombre te trata como si no le importaras, es que realmente no le importas.
Pero bueno, las mujeres, al menos yo, somo así.
Creemos en el destino, en las señales, en las percepciones, en los tirones en la barriga cuando creemos en algo. Y puede que nos inventemos todas estas historias, cogemos las cosas que hace un chico, diseccionamos cada gesto, cada palabra , hasta el mínimo detalle y lo deformamos hasta que es algo diferente. Puede que nos entreguemos demasiado. Puede que sea absurdo.
Pero prefiero ser así, porque eso significa que me importa, puede ser que yo no valga para esos rollos de un día, de usar y tirar, y vale que así no me harian daño, ni haría tanto el ridículo pero así no se gana nada, así jamás te enamorarás de alguien y estarás sólo.
Así que prefiero ser así, una chica con esperanzas, porque a las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca salgas con chicos sin futuro. Nunca le beses hasta la tercera cita. Y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, hace que esperemos ese increible giro de 180º: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no. Entre los que se van a quedar y se van a ir.
Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú, sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz sólo consiste en seguir. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste la esperanza.
Algo de "Que les pasa a los hombres"
Pero siempre hay alguien que te ofrece unas palabras sabias, una ayuda, un consuelo.
"Cariño, ¿sabes porque ese chico te ha dicho esas cosas tan feas? ¡Porque le gustas!"
Y ahí está. Ahí comienza el problema.
Nos convencen... No... Nos programan, nos hacen creer que si un tío actua como un capullo es porque le gustas.
"¿Sabes cuál es el problema? le gustas demasiado, eres muy guapa, muy lista y muy interesante y le da miedo, es mucho para él"
"¡No te ha invitado a salir porque le asusta tu madurez emocional!"
"No te invita a salir porque le intimida tu éxito profesional"
"Créeme, te trata así porque ese hombre acaba de salir de una relación seria"
"Créeme, lo hace porque ese hombre nunca ha tenido una relación seria"
" Está loco por tí, seguro que no te llama porque perdió tú número"
¿¿Por qué nos decimos estas cosas unas a otras??
Puede que sea porque es demasiado duro y nos da miedo aceptar, asumir la evidencia que tenemos delante de nuestras propias narices.
Y sino te llama tu piensas: "Bueno a lo mejor lo ha hecho y no he recibido el mensaje, o quizá perdió mi número, o ahora está de viaje, o le atropeyó un taxi, o ha muerto su abuela..."
Y te dicen: "Si, puede ser"
Cuando deberian decirte: "O no te ha llamado porque no está interesado en tí"
Y entonces te cuentan anécdotas que les han pasado a otras mujeres y coiciden perfectamente con tu situación: "Mi amiga tal conoció a un chico que no la llamó y al cabo de un año se lo encontró, quedaron y ahora están felizmente casados"
"Mi amiga tal estuvo ocho años con su novio, y él no quería casarse, ella le dejó, y él al cabo de un mes apareció con un anillo"
"Pues yo conozco a una chica que su novio la dejó y al cabo de dos años volvió a por ella porque se dió cuenta que ella era la mujer de su vida"
"Una amiga mia se enamoró de un hombre casado y él se divorció de la mujer con la que llevaba 15 años y se casó con ella"
¡¡SON EXCEPCIONES!!
Raras, muy raras excepciones.
La regla suele ser que sino te llama no quiere nada contigo, que si no te pide matrimonio en ocho años no está seguro de casarse contigo, que si tu novio te deja es porque no te quiere y no volverá porque encontrará a otra, y que si él no va a dejar a la mujer y mucho menos va a casarse contigo.Y tú, no eres la excepción a la regla.
Cuando me pasó a mi todas me contaban anécdotas de que todo podía mejorar porque una conocida salió un con chico igual y acabó feliz para siempre. Pero esa es la excepción, nosotras somos la regla.
Yo soy la regla.
Cuando un hombre te trata como si no le importaras, es que realmente no le importas.
Pero bueno, las mujeres, al menos yo, somo así.
Creemos en el destino, en las señales, en las percepciones, en los tirones en la barriga cuando creemos en algo. Y puede que nos inventemos todas estas historias, cogemos las cosas que hace un chico, diseccionamos cada gesto, cada palabra , hasta el mínimo detalle y lo deformamos hasta que es algo diferente. Puede que nos entreguemos demasiado. Puede que sea absurdo.
Pero prefiero ser así, porque eso significa que me importa, puede ser que yo no valga para esos rollos de un día, de usar y tirar, y vale que así no me harian daño, ni haría tanto el ridículo pero así no se gana nada, así jamás te enamorarás de alguien y estarás sólo.
Así que prefiero ser así, una chica con esperanzas, porque a las niñas les enseñan muchas cosas. Si un niño te pega, le gustas. Nunca salgas con chicos sin futuro. Nunca le beses hasta la tercera cita. Y un día conocerás a un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz. Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, hace que esperemos ese increible giro de 180º: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no. Entre los que se van a quedar y se van a ir.
Y quizá el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizá el final eres tú, sola recogiendo los pedazos y volviendo a empezar. Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro. Quizá el final feliz sólo consiste en seguir. O quizá este es el final feliz: Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, tú nunca, nunca perdiste la esperanza.
Algo de "Que les pasa a los hombres"
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