sábado, 12 de octubre de 2013

Ha vuelto a suceder.

Ayer antes de dormir pensé en ti. Nada extraño, todos los días pienso en ti. Pero lo de anoche fue diferente. Pensé en ti como esa vía de escape capaz de calmar mis miedos, mi angustia... Pensé en la capacidad de tranquilizarme que me transmitía tu mirada, o la sensación de calma absoluta cuando decidías apoyar tu cabeza en mis piernas, sentados en el coche, mientras yo acariciaba tu pelo.

Eché de menos cosas que nunca han pasado. Como un abrazo tuyo, un te necesito. Eché de menos una señal, por mínima que fuese, que me hiciese replantearme ciertas cosas. Dar un paso en otra dirección, dar marcha atrás en el camino que ya he empezado a recorrer, pero no hay un mínimo atisbo de que esta sensación sea compartida, así que seguiré dejándolo estar.

Me niego a dar pasos en falso una vez más, aunque por mi cabeza se haya pasado el hacerlo.
Ahora tengo que ser fuerte, una vez más, estés o no estés, todo va a seguir su camino, y ya no estoy sola y esa compañía empieza a llenar tu vacío.

miércoles, 9 de octubre de 2013

A duras penas...

Me quedé sentada en aquel sitio con tantos recuerdos, buenos y malos, viendo como se alejaba buscando su coche, viendo como se iba para siempre, y comencé a llorar. De nuevo.

Le odiaba, le odiaba con toda mi alma, y le quería, le quería con toda mi alma, y me odiaba a mí misma por quererle. Y por saber que siempre le querría.


domingo, 6 de octubre de 2013

En mi mente. Salvador Beltrán

Puedo pensar, o mostrarte mi alma, disimular que no pierdo la calma, sigo pensando en ti y no pasa nada. Puedo  fingir que la suerte está echada, aparentar que hay mil guerras ganadas, y es que hoy... verte seria como un nuevo día. Me gusta pensar que sino estoy me extrañas, aunque en realidad no te importe nada. Sigo pensando en ti.. y no pasa nada... los recuerdos se forman, se han quedado en mi mitad. Las palabras son vanas cada vez que tu no estás, los silencios son precios del ayer, quiero verte y contarte que no supe que decirte...


 
...espero que no te moleste que no tenga tiempo para estar sin ti.

viernes, 4 de octubre de 2013

Ruinas.

Todo se acaba. Tarde o temprano. Aunque no lo quieras aceptar, y entonces, llegan los cambios, y con ellos las nubes. Esas grises, cargadas de lluvia. Y por mucho que queramos soplarlas y dejar paso libre al Sol, este no va a salir cuando nosotros queramos. 
Se vuelve todo cuesta arriba, y cuando intentas algo una, dos, tres y hasta cuatro veces y no obtienes los resultados que esperabas, te deprimes, te encierras y te planteas intentarlo una quinta vez o quizás afrontar que puede que ya sea el momento de dejarlo ir, de no intentarlo nunca más. 
Tengo claro lo que quiero, pero mucho más aún lo que no quiero. Creo que ya dí todo lo que pude y más durante mucho tiempo, a alguien que no lo quería. No quiero recibir lo mismo, no quiero tanto, pero sí un mínimo. Es lo justo para reconstruir las ruinas en las que el pasado convirtió mi vida. 

Es ahora de olvidar ese amor abrasivo, ese amor intenso que te ciega, por el que lo harías y darías todo; es mejor buscar un amor sencillo, fácil, que, aunque no te llene tanto, te dé estabilidad y paz. 
Y que, aunque no haga que el Sol reaparezca, se lleve esas nubes grises de tormenta.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Para el resto de su vida...

-Te propondría que te quedarás, que lo intentaras, si supiera que estás enamorada de él, le quieres, sí, pero no como quisiste a..   

-No, digas su nombre.  
   
Ella sintió una punzada de dolor. Sí, había amado a... bueno, a él, le dolía hasta recordar su nombre; y le había amado tanto que sabía que ya nunca más podría querer de igual modo a ningún otro hombre, aunque él había destrozado su inocencia, había pisoteado el amor que le profesaba y le había dejado una cicatriz tan profunda en su corazón que le dolería el resto de su vida.