Peter Pan prefirió su vida en Nunca Jamás que su vida al lado de Wendy. La abandonó y volvió con Campanilla, que era la personificación de la diversión. Wendy,que quería a Peter sobre todas las cosas,sufrió mucho. Pero,con el tiempo,siguió con su vida y aprendió a sobrevivir sin él. Eso sí, cada noche, desde que Peter la abandonó, ella se asoma a la ventana y mira a las estrellas esperando que estas guien a Peter de nuevo hasta sus brazos. La esperanza es lo último que se pierde.
sábado, 12 de octubre de 2013
Ha vuelto a suceder.
Eché de menos cosas que nunca han pasado. Como un abrazo tuyo, un te necesito. Eché de menos una señal, por mínima que fuese, que me hiciese replantearme ciertas cosas. Dar un paso en otra dirección, dar marcha atrás en el camino que ya he empezado a recorrer, pero no hay un mínimo atisbo de que esta sensación sea compartida, así que seguiré dejándolo estar.
Me niego a dar pasos en falso una vez más, aunque por mi cabeza se haya pasado el hacerlo.
Ahora tengo que ser fuerte, una vez más, estés o no estés, todo va a seguir su camino, y ya no estoy sola y esa compañía empieza a llenar tu vacío.
miércoles, 9 de octubre de 2013
A duras penas...
Me quedé sentada en aquel sitio con tantos recuerdos, buenos y malos, viendo como se alejaba buscando su coche, viendo como se iba para siempre, y comencé a llorar. De nuevo.Le odiaba, le odiaba con toda mi alma, y le quería, le quería con toda mi alma, y me odiaba a mí misma por quererle. Y por saber que siempre le querría.
domingo, 6 de octubre de 2013
En mi mente. Salvador Beltrán
viernes, 4 de octubre de 2013
Ruinas.
Se
vuelve todo cuesta arriba, y cuando intentas algo una, dos, tres y hasta
cuatro veces y no obtienes los resultados que esperabas, te deprimes, te encierras y te planteas intentarlo una quinta vez o quizás afrontar que puede que ya sea
el momento de dejarlo ir, de no intentarlo nunca más. miércoles, 2 de octubre de 2013
Para el resto de su vida...
-Te propondría que te quedarás, que lo intentaras, si supiera que estás enamorada de él, le quieres, sí, pero no como quisiste a..
-No, digas su nombre.
Ella sintió una punzada de dolor. Sí, había amado a... bueno, a él, le dolía hasta recordar su nombre; y le había amado tanto que sabía que ya nunca más podría querer de igual modo a ningún otro hombre, aunque él había destrozado su inocencia, había pisoteado el amor que le profesaba y le había dejado una cicatriz tan profunda en su corazón que le dolería el resto de su vida.
